En la última década, el panetone ha inundado el mercado español, provocando una guerra entre los fabricantes italianos y cambiando sustancialmente algunos de los hábitos más asentados de la Navidad española. La pregunta es... ¿por qué? Y hay parte de la explicación que es consustancial a las modas culinarias, claro. Fiebres que vienen y van sin una explicación más sólida que la volubilidad del público. Pero hay otra parte que es más clara.
Hay un motivo por el que el panetone va escalando posiciones en la lista de Grandes Éxitos navideños.
La fiebre del panetone. Estos panes dulces tienen una larguísima tradición en el norte de Italia (con registros que se remontan hasta finales del XVI), pero a España llegaron mucho más tarde. Sabemos que en Barcelona se empezaron a preparar hace unos 50 años en la pastelería Foix de Sarrià y ya esa fecha resulta algo tardía.
Al fin y al cabo, los "canelons de rostit" son una buena muestra de las intensas relaciones entre las cocinas italiana y catalana durante el siglo XIX. El mismo siglo en el cual el panettone (o, al menos, su versión genovesa) llegó a Argentina. Es decir, es posible que aún no tengamos la historia completa, pero poco importa ahora: nada de esto explica el boom de los último ocho años.
¿Y qué lo explica? La clave, no obstante, la daba Daniel Álvarez, que lleva 25 años confeccionándolo en el obrador de Dalua (Elche). En un viaje a Suiza, vio "una pastelería llena de panetones en septiembre. Aquel pastelero me dijo que esa misteriosa magdalena gigante duraba en torno a un mes y se me iluminaron los ojos: me parecía un sueño poder llenar la tienda de esos bollos".
Es evidente que los panetones caseros tienen un ciclo de vida concreto: unos 15 días desde su fabricación. Pero la "durabilidad" intrínseca del dulce italiano (elevada hasta la máxima potencia por la industria) ha sido un factor clave en su expansión por todo el mundo. Frente al reto logístico que conlleva hacer "roscones de Reyes", el panetone permite encarar la campaña navideña de una forma mucho más sencilla.
Y no debería de extrañarnos. De hecho, la popularidad del mantecado en España se debe a algo muy similar. Pese a que ya había obradores que los fabricaban (sobre todo, los de los conventos), el boom del mantecado se debió a que Filomena Micaela Ruiz Téllez desarrolló una técnica de secado que permitía que el dulce resistiera "mejor el transporte y almacenaje, conservando sus cualidades durante más tiempo como si acabase de salir del fuego". Así, dejó de ser un dulce casero y se convirtió en uno de los reyes de la Navidad.
Sumada al enorme peso del área metropolitana de París, esa es también la explicación de por qué la galette des rois (un hojaldre relleno de frangipane) va ganándole terreno poco a poco a la couronne de rois (un roscón parecido al español). En ese salto que conlleva salir de las cocinas familiares y meterse en las pastelerías y cadenas de supermercados, la 'durabilidad' es un factor fundamental.
No es un éxito todo lo que dura... No obstante, aunque la "durabilidad" es un gran argumento para la industria pastelera (y eso hace que los productos más fáciles de gestionar circulen más), lo cierto es que desde la llegada de los grandes supermercados alemanes a España, los stollens de mazapán están accesibles para casi todo el mundo y su éxito no es ni remotamente comparables.
Más aún, mientras los españoles nos dividimos entre con y sincebollistas, Italia se divide entre los fans del panettone y los fans del pandoro. Dos productos que, por lo demás, tienen factores de durabilidad parecidos. Hay que reconocerle el mérito a los panaderos y reposteros de Milán (frente a los de la siempre trágica Verona).
A los milaneses y a los brasileños. No hay que olvidar que el mayor fabricante de panetones del mundo es Bauducco, una empresa fundada por inmigrantes italianos en Sao Paulo también en los años 50. Quizás sea este gran don de los italianos en general, que han hecho del arte de exportar comida una de sus "hechos diferenciales" más suculentos.
En Xataka | Cada país de Europa tiene su guerra civil banal: el mapa de todos los "con cebolla o sin cebolla"
En Xataka | En plena fiebre de la reinvención del turrón, me ha dado por hacer turrón casero. Y pienso repetir
Imagen | Blackieshoot
*Una versión anterior de este artículo se publicó en diciembre de 2023
Ver 18 comentarios
18 comentarios
jwgarciandroid
Por mí que siga hundido en la marginalidad. Nada puede ser más asqueroso que ese biscocho rancio 😅
llopllop
No será simplemente que están muy buenos? (aparte de encontrarte con una montaña de ellos cuando entras al supermercado)
juanmix96
El panetone lo que no tiene es humildad en el precio. 6€ el del Mercadona y va subiendo en función del supermercado.
Antes si comproba alguno más, ahora mismo no es rentable.
nonabol
No. El panettone se consume los últimos 8 años más, debido al aumento de la población latina. En Sudamérica todos toman paneton por navidad, nada de roscón u otros dulces. Las marcas de referencia son donofrio y winters.
Aquí hemos visto que aparece en el super, y como es italiano parece chic, y lo compramos, aunque el paneton industrial no se parece en nada a uno bien hecho.
Y a la población latina, encantados, porque a veces encuentran uno muy parecido al donofrio pero a 1/4 de su valor
guillermoelectrico
Ni regalado.
MrKarate
Si quieren saber lo que es disfrutar del panetón, tienen que visitar Perú.
Lo comen abundantemente durante todo el año, pero en diciembre su consumo se convierte casi en un frenesí maniaco-obsesivo.
Personalmente prefiero otro tipo de dulces como los flanes, y en Navidad soy mas de Pandoro.
skart
No sé yo si las razones que se dan aquí son válidas. Yo vivo en Australia y aquí también hay panettones por todos lados.
Igual es porque duran mucho? Pues no sé, pero a mí no me gustan. No entiendo la obsesión.
hewell
Solo venía a decir que cuando lo compraba costaba 3-4€, ahora está a más del doble, vamos, descarado para algo que me como de una sentada.Por no decir lo difícil que es encontrar uno liso, sin crema, chocolate, pasas o cualquier otro fruto seco, dulces, etc.
elvis71
Creo que son algo más de 30 años que comemos panettone en casa, y nunca era en navidades. Las cajas de metal eran obras de arte ¡menuda colección teníamos! Y como siempre pasa con todo, los de ahora son una mierda comparados con los de hace años. Cogías uno de kilo y medio, presionabas un poco y se esponjaba de escándalo, ahora son ladrillos por lo que me he pasado al PANDORO. ¿Panettone en Mercadona? No gracias, el maestro de la reduflación nos toma por imbéciles.
jacal...
Pues será porque dura, pero yo lo como por gusto. No tengo ningún reparo en decir que me gusta mucho más que el roscón, cuya masa en mi paladar parece más rancia y poco agradable.
Para gustos...
fomlimalma
Por estos lares se produce y consume panetones en aun mas cantidad que la misma Italia prácticamente desde siempre... son de gran calidad y maso baratos